La plata que le mandás a China puede salir por tres caminos y cada uno te cuesta distinto. Más: ARCA cambió las reglas de los pagos al exterior y ahora te piden papeles nuevos antes de girar.
Hola, soy Patricio.
Le pusiste una fortuna a la mercadería, negociaste el precio al centavo con el proveedor, y después perdés plata en la parte más tonta: cómo le mandás los dólares a China. Casi nadie mira este eslabón, y ahí se escapan comisiones, spread cambiario y demoras que valen más que el descuento que peleaste tres mails. Esta semana te desarmo las vías de pago al exterior, cuál conviene según el monto, y una novedad de ARCA que ya está vigente y te suma papeles antes de girar.
Vamos.
Cuando importás bienes de manera formal, el pago al proveedor se hace por el circuito bancario a través del MULC (Mercado Único y Libre de Cambios): tu banco gira por SWIFT contra la documentación de tu importación con registro de ingreso aduanero. No es opcional ni un capricho — es la vía que te habilita a acceder al dólar oficial para pagar mercadería. Todo lo demás vive alrededor de ese circuito.
Las tres vías, en criollo:
1. Transferencia bancaria SWIFT (la formal para bienes). Es la que usás para el grueso de tus importaciones. Ventaja: es la única que te da acceso al oficial y deja todo en regla. Desventaja: el banco te cobra comisión de giro, comisión del banco corresponsal y a veces gastos del banco receptor en China — tres mordidas que, en operaciones chicas, pesan un montón en porcentaje. 2. Fintech de pagos internacionales (Wise, Payoneer y similares). Sirven para servicios, muestras, comisiones de agente, honorarios — no para reemplazar el pago formal de un contenedor de mercadería. Ventaja: comisiones bajas y tipo de cambio transparente. Desventaja: no te resuelven el pago de bienes con registro aduanero; son para la pata de servicios de tu operación. 3. El proveedor con cuenta fuera de China (Hong Kong, terceros). Muchos fabricantes cobran vía una trading en Hong Kong. Cambia el beneficiario y a veces la comisión, pero no cambia tu obligación: la operación de bienes sigue tramitándose por el MULC como corresponde.
La lección de oficio: no mezcles las vías. El pago de tu mercadería va por el banco y el MULC, prolijo y documentado. La fintech es para lo accesorio. El que intenta "ahorrar" metiendo el pago de un contenedor por afuera del circuito termina con un problema cambiario que vale diez veces la comisión que quiso esquivar.
Novedad concreta y ya vigente: por la Resolución General 5855/2026, ARCA reescribió el régimen de retención sobre pagos a beneficiarios del exterior y reemplazó a la vieja RG 3497 (DGI), que venía rigiendo hace más de una década. Aplica a los pagos hechos a partir de los 15 días corridos desde su publicación en el Boletín Oficial.
¿Qué te cambia si le pagás a un proveedor o prestador del exterior (servicios, fletes, licencias, comisiones, regalías)?
- Certificado de residencia fiscal del beneficiario del exterior, vigente, emitido por la autoridad tributaria de su país, con validez de hasta 12 meses. Sin ese papel, la retención se aplica sin los beneficios del convenio para evitar la doble imposición — o sea, te retienen más. - Legalización: el certificado va con apostilla o legalización consular, salvo que se pueda verificar por sistemas digitales oficiales. - Declaración jurada del beneficiario según el modelo nuevo de ARCA, y conservación de certificados, contratos y facturas para una eventual fiscalización.
En criollo: si pagás servicios al exterior y querés aplicar la alícuota reducida del convenio, ahora tenés que tener el certificado de residencia fiscal en la mano antes de girar. Si no lo tenés, el agente de retención (tu empresa o el banco) retiene al máximo. Hablalo con tu contador antes del próximo pago de servicios al exterior — este es de los cambios que se pagan caro por enterarse tarde.
Aparte, del lado cambiario sigue vigente la flexibilización de la Comunicación "A" 8133 del BCRA, que abrió opciones para pagos anticipados de importaciones vía canje/arbitraje con fondos propios en moneda extranjera. Ojo con un detalle: esos dólares no pueden venir de liquidar CCL o MEP, porque esa operatoria te bloquea el acceso al MULC por 90 días.
El dólar oficial del Banco Nación cotiza hoy (lunes 27/7/2026) a $1.474,40 la compra y $1.520 la venta, sin cambios respecto de la jornada previa, dentro del esquema de bandas.
Ahora, el número que importa para esta edición es el spread — cuánto más caro te sale el dólar si tuvieras que conseguirlo por afuera del oficial:
- CCL (contado con liqui): $1.605 → unos 5,6% por encima del oficial venta. - MEP: $1.533 → apenas ~0,8% arriba. - Blue: $1.545 → cerca de 1,6% arriba.
¿Por qué te importa? Porque el spread es exactamente lo que ganás al pagar tu importación por el circuito formal y acceder al oficial, en lugar de tener que salir a buscar dólares por otra vía. Ese diferencial es, hoy, la mejor razón para tener la operación prolija y documentada: el que puede pagar al oficial se ahorra ese spread en cada giro.
Dato de referencia de la operación (no del día): el flete marítimo China → Argentina se mueve en torno a USD 5.500–7.650 por contenedor FCL y USD 105–200 por m³ en LCL, con tránsito de 30 a 45 días. Metelo en el costeo antes de cerrar el pedido, no después.
Para lo que sí podés mover por fintech (muestras, comisiones de agente, honorarios, servicios), dos opciones con comisiones publicadas:
- Wise (Business): usa el tipo de cambio medio de mercado y te muestra la comisión antes de confirmar; para pagar proveedores en EE.UU. o Europa se mueve en el orden de 0,4%–0,8%. Transparencia total, sin sorpresas en el banco receptor. - Payoneer: transferencias entre cuentas Payoneer de distintos países al 1% (mínimo USD 4); con tarjeta, 3,99% más conversión. Ojo con la cuota anual de USD 29,95 si no operás en 12 meses.
El tip de oficio: antes de elegir, calculá el costo total, no solo la comisión de giro. Sumá spread de tipo de cambio + comisión de origen + gastos del banco receptor. En pagos chicos, esos "gastos del corresponsal" del circuito bancario tradicional pueden ser el costo más alto de todos — ahí es donde la fintech se paga sola. En pagos grandes de bienes, la vía formal manda igual.
La jugada de la semana es de plumería fina: el pago de bienes va por el banco y el MULC — ahí ganás el spread contra el dólar alternativo — y la fintech la reservás para servicios y montos chicos. Y antes del próximo pago de servicios al exterior, chequeá con tu contador el certificado de residencia fiscal que ahora pide ARCA: es la diferencia entre retener a la alícuota del convenio o al máximo.
Si conocés a alguien que todavía cree que "pagar a China es mandar una transferencia y listo", reenviáselo — este mail le puede ahorrar más que el descuento que peleó tres semanas.
Nos leemos la semana que viene.
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